Conaf entregó mil kilos de semillas de especies quemadas en la Araucanía

Conaf dio un gran paso a la zona arrasada por los incendios forestales del último verano y entregó mil kilos de semillas de especies forestales al Centro Regional de Investigación Inia Carillanca, localizado en la comuna de Vilcún.

La iniciativa es inédita para el recinto de estudios agropecuarios, ya que esta es la primera vez que reciben material genético de tipo forestal -su base siempre fue agrícola- y la experiencia también es única para la Corporación Nacional Forestal, ya que nunca habían entregado semillas a una institución para su conservación para fines forestales y no productivos.

Las semillas fueron recolectadas por la Conaf al inteiror de los perímetros de suelos dañados en Lonquimay, Collipulli y Melipeuco, y corresponden a diversas especies, como el coihue, ñirre, raulí, laurel, peumo, pelú, lleuque y, por supuesto, araucarias.

La asociación se concretó con un convenio firmado en Inia Carillanca entre la directora de la institución tecnológica, Ivette Seguel, y el director de Conaf en La Araucanía, Alfredo Mascareño.

Inia Carillanca dispuso de sus dos bancos de conservación. Uno de ellos es el banco activo, donde las semillas se conservan a 5 grados Celsius en sus instalaciones. En este espacio los productos se utilizan frecuentemente para programas de mejoramiento y repoblación en casos particulares, manteniendo la conservación de las semillas por más de 20 años.

También se encuentra el banco base, el que mantiene las semillas a -5 °C, y permite extender su conservación por más de 100 años. Para ello se adaptan las cámaras y se regula la temperatura, la humedad relativa y la viabilidad de la semilla.

DISPONIBLES
Ivette Seguel, directora de Inia Carillanca, dijo que las semillas también están disponibles para uso público, aunque es un proceso regulado y bajo procedimientos oficiales. "Hoy tenemos lo que se llama el Green Global, que es una base internacional que está implementada, esa información se sube a la página web y queda disponible para el público en general, los investigadores y los servicios para que, si eventualmente un usuario requiere germoplasmas conservados del Inia, los puede solicitar", explicó.

El seremi de Agricultura, Alberto Hofer, destacó que "los organismos del Ministerio de Agricultura se están coordinando en pos de un objetivo común, que es restaurar las áreas quemadas y prepararnos en el futuro ante nuevos eventos que tengamos de la naturaleza".

REFORESTACIÓN
Según el director de Conaf, Alfredo Mascareño, la labor de recolección comenzó desde los primeros días de ingreso a las zonas siniestradas. En cuanto al objetivo de esta alianza, el representante de Conaf dijo que son dos. "Una, la de más de corto plazo, que dice relación con que las áreas incendiadas puedan tener ese material genético en sus alrededores y dentro de lo que ha quedado", indicó Mascareño, mientras que la segunda, a más largo plazo y que abarca a una mayor extensión geográfica. "Tiene que ver con el resto de las áreas silvestres protegidas en la Región. Tenemos el parque Nahuelbuta, el Huerquehue, el Villarrica, una serie de parques más que es necesario también conservar, por lo tanto vamos a conservar también una línea de trabajo", dijo.

Alfredo Mascareño indicó además que hasta la fecha han identificado cerca de 300 hectáreas que requieren una reforestación, y donde se pueden utilizar las semillas de los bancos de germoplasma. "Es necesario aliarnos con Inia para poder conservar este material. Ellos tienen el protocolo, la experiencia y las capacidades para poder hacerlo", comentó.

5 sectores otorgaron las semillas para conservar: China Muerta, parques Conguillío y Tolhuaca y reservas Nalcas y Malleco.

Fuente Diario "El Austral"
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